Foro del servidor de rol de Neverwinter Nights 1.69
 
ÍndiceGaleríaRegistrarseConectarse
Últimos temas
» Wanda viajera de Zakkarian
Hoy a las 12:24 am por Anexo197

» {Trama} Sangre entre hermanos
Ayer a las 12:42 am por Casanova

» Eolande, flor de loto
Sáb Ago 11, 2018 10:21 am por lyre4974

» [Escenas personales] La llamada de Su Majestad Imperial, Kravel van Erethâr
Dom Ago 05, 2018 11:40 pm por SRheineken

» Kaysa, norteña y guerrera
Dom Ago 05, 2018 1:13 pm por Forgotten Dreams

» [Evento crítico] El ataque al Bastión del Odiado en Kharid (Post de organización)
Mar Jul 31, 2018 6:32 pm por Wolf

» BORRADO DE PERSONAJES
Lun Jul 30, 2018 5:25 pm por Wolf

» La Cámara de las Maravilllas de Jawhara
Lun Jul 23, 2018 8:50 pm por JohnDoe

» Kesa Leonallin, el sueño de una soldado
Lun Jul 23, 2018 5:45 pm por t56yhg

Agosto 2018
LunMarMiérJueVieSábDom
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
CalendarioCalendario

Comparte | 
 

 Dolf Aspem

Ir abajo 
AutorMensaje
koke



Mensajes : 1
Fecha de inscripción : 09/09/2017

MensajeTema: Dolf Aspem   Sáb Oct 14, 2017 7:52 pm

Nacido en tierras del imperio de Tryngard en una pequeña villa que no constaba de más de 8 casas. Su madre falleció al poco tiempo de nacer y su padre herrador, que fue aventurero en su juventud, cuidó del pequeño Dolf. Fue su padre al contarle las vivencias en su juventud, quien le despertó la curiosidad sobre lo que había más allá de las tierras imperiales que conocía: gentes de distintos reinos, culturas y razas, riquezas, bestias abominables y la siempre posible amenaza de conflicto armado.

Desde muy pronto Dolf sentía la necesidad a ayudar a los más débiles y a los más necesitados, pues eran tiempos oscuros. Resurgieron en número y fuerza distintas amenazas en los caminos, bosques y granjas alejadas a demás llegaban horribles noticas desde Rocainfernal pues parecían prepararse para la guerra. Al joven Dolf le fascinaban las armas, las armaduras y los escudos que veía a los nobles que pasaban por la villa y reponían las herraduras de sus monturas. Cuando tuvo la fuerza suficiente para empuñar un arma su padre le entregó su primera espada, una espada ancha de buen acero y le prometió enseñarle dentro de sus posibilidades su manejo, pues nunca llegó a ser tan buen espadachín como hubiese querido. Pronto supero a su padre con la espada pero no le bastó y la práctica pasó a ser casi una obsesión.

Así pasaron muchas estaciones, y Dolf tuvo que hacerse cargo del negocio pues los ojos y manos de su padre ya hacía tiempo que no eran como antaño hasta que su luz se apagó del todo. Fue una época triste, oscura y dura. El negocio no iba bien, pocos se atrevían a acercarse a la villa. Con mucho pesar vendió lo poco que le había dejado su padre y con lo que le quedó después de pagar las deudas por la renta de la casa, juntó lo suficiente para un escudo de segunda o tercera mano y una armadura de escamas de no mejor calidad. Decido a dejar el lugar donde nació y se crió, pues ya nada le ataba aquel lugar, hizo el petate, se puso la maltrecha armadura de escamas, cogió el escudo abollado y la espada que en su momento le regaló su padre ya mellada y se marchó para no volver.

Recorrió los caminos del imperio hasta sus fronteras no sin peligros pues bandidos y luego trasgos le asaltaron por el camino. En cada enfrentamiento, como un placer culpable, el corazón le estallaba en el pecho y la boca se quedaba seca y pastosa. Sin duda su habilidad con la espada larga y tal vez la intervención divina le salvó la vida en aquel camino. Matar al primer hombre no le enorgulleció lo más mínimo, incluso le pareció algo repulsivo pero pronto entendió cómo sería su vida ahora si quería sobrevivir.

Acabar con los trasgos casi le cuesta la vida pues topó con un grupo muy numeroso, algunos incluso llevaban arcos cortos y su vieja espada terminó de quebrarse al rematar al último trasgo que luchaba por respirar. Desarmado prácticamente y mal herido siguió el camino hasta llegar a una nueva villa, de la que no había oído escuchar nunca. La floreciente Heystad. La aventura de Dolf Aspem ya había comenzado y apenas se había dado cuenta. Sonriendo y llevándose la mano al hombro herido se adentra en la villa...
Volver arriba Ir abajo
 
Dolf Aspem
Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Reinos del Caos - Servidor de Rol de Neverwinter Nights 1.69 :: Rol :: Génesis de los Héroes-
Cambiar a: